¿Quieres lanzar una visita guiada, un taller culinario u otra actividad turística? No te saltes el paso decisivo del pricing. Una actividad bien precio se venderá sola, mientras que una demasiado cara, por muy buena que sea, no encontrará compradores. Aquí van nuestros consejos para fijar el precio adecuado y maximizar tus ventas.
Establece el precio mínimo de tu oferta
El precio mínimo es el precio que te permite cubrir gastos sin perder dinero. Debes elaborar una lista clara de todos los costes asociados a tu actividad: desplazamientos, material necesario, impuestos… Si acompañas a los clientes a un lugar de pago en el marco de una visita guiada, tendrás que incluir también el precio de la entrada en tu servicio.
No olvides reflejar los costes anuales de tu actividad, como el seguro y el tiempo dedicado a la organización y la preparación. Todo eso tiene un coste y hay que tenerlo en cuenta.
Este paso es evidentemente decisivo para lo que viene después. Un precio mínimo bien calculado será la garantía de la sostenibilidad de tu actividad. Al contrario, si te has quedado corto y has olvidado algunos gastos, acabarás trabajando a pérdida, lo cual no es viable.
¡No olvides los impuestos! Si estás sujeto al IVA, deberás definir un precio mínimo sin impuestos y añadir el IVA para obtener tu precio de venta al público.
