¿Ofreces en Internet actividades, visitas guiadas, alquileres de temporada u otros productos con reserva? Para gestionar la reserva, el pago y la confirmación al cliente, necesitarás sí o sí apoyarte en tecnología. ¡A menos que quieras estar pegado a la pantalla con el teléfono y el datáfono las 24 horas del día!
En realidad, no hay muchas opciones para gestionar reservas en Internet: puedes elegir entre usar un Widget o recurrir a una API. Son dos conceptos que no siempre resultan fáciles de entender cuando no se conoce el mundo de las reservas online. Pero no te preocupes, ¡te lo explicamos todo!
¿Cuál es la diferencia entre un Widget y una API?
La API, en cambio, no es visible para el visitante de tu sitio. Su función es únicamente intercambiar información entre tu sitio web y el sistema de reservas. La reserva se realiza entonces en un módulo de reservas que tú mismo diseñas.
¿Un ejemplo? Imagina que tu sitio web es un restaurante y que los visitantes son clientes que entran en él. El Widget sería la carta del restaurante, mientras que la API sería el pedido que hacen los clientes y que llega directamente a la cocina.
Eso sí, hay algo importante que saber: el Widget siempre necesita estar conectado a una API para funcionar, ya que el sitio web llama a la API, que comprueba en la base de datos si la reserva es posible y, en caso afirmativo, confirma la compra. Todo esto ocurre, evidentemente, en unas pocas centésimas de segundo. A la inversa, una API tampoco funciona sola: necesita una interfaz que la presente en tu sitio, aunque no tiene por qué ser un Widget.
Los Widgets no existen solo para los sistemas de reservas. Por ejemplo, puedes usar Widgets para mostrar el tiempo del día, un calendario, mensajes de tus redes sociales o reseñas de clientes sobre tus productos. ¡Los hay de todo tipo!
